Artículo periodístico sobre el brigadista internacional Virgilio Fernández, de familia andaluza, que estuvo recluido en el campo de concentración francés de Saint Cyprien

Virgilio Fernández (Foto: Rebelión).

Virgilio Fernández (Foto: Rebelión).

El periódico digital Rebelión publicó el 20 de diciembre de 2018 un reportaje firmado por Carlos de Urabá sobre el brigadista internacional Virgilio Fernández, de familia andaluza, que estuvo recluido en el campo de concentración de Saint Cyprien, en el sur de Francia, tras cruzar la frontera al caer Cataluña en manos del ejército franquista. Este artículo se publica con motivo del centenario del nacimiento de este militante republicano, y se trae a colación en la web Memoria y Exilio por ilustrar uno de los objetivos de este proyecto: divulgar la labor de los exiliados de origen andaluz en Francia. Según este reportaje, Virgilio Fernández nació en Larache (Marruecos), aunque era de familia andaluza, pues sus progenitores eran, respectivamente, de Cabra y Sevilla. Tras cursar sus estudios de enfermería en el hospital de la Macarena de Sevilla, se especializó en Cádiz como auxiliar médico. Posteriormente, su familia se trasladó a Madrid y él continuó sus estudios de enfermero en el Hospital la Princesa. Tras el golpe militar de 1936, prestó servicios de sanidad en las milicias populares del frente de Somosierra. Se incorporó a la Columna Mangada y posteriormente se integró en el batallón Dombrowski de la XIII Brigada Internacional,  constituida por voluntarios polacos. En los momentos finales de la guerra civil, se encontraba de servicio en el hospital de Sant Pau atendiendo a los heridos provocados por los bombardeos de la aviación italiana, pero ante el avance del ejército franquista se vio obligado a marchar con dirección a la frontera francesa. El articulista escribe: “Nada más cruzar la aduana francesa los gendarmes condujeron a Virgilio y sus compañeros al campo de concentración de Saint Cyprien en el que rodeados de alambres de púas se hacinaban miles de combatientes republicanos. Al drama del exilio se unía la humillación de ser tratados como peligrosos criminales constantemente vigilados por guardianes coloniales marroquíes o senegaleses. Bajo condiciones extremas; sin comida, sin agua, sufriendo el frío, la lluvia y la mala alimentación hizo que muchos murieran de hambre o enfermedades”. El reportaje explica las vicisitudes por las que atravesó hasta embarcar rumbo a México, donde reside. Este artículo de Rebelión se incorpora en formato pdf al fondo hemerográfico del Archivo de la Casa de la Memoria La Sauceda.

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